¡No empapes la tabla! Esto significa dejarla en remojo durante mucho tiempo (para decirlo sin rodeos, es decir, no la pongas en un ambiente húmedo); una lluvia ligera no supone ningún problema, siempre y cuando se seque rápidamente.
¡Golpea la tabla! La superficie de la tabla no teme a los golpes, pero sí a los golpes en el borde. El golpe en el borde desinflará el borde de la tabla, y la fuerza interna de la tabla hará que se desintegre desde dentro al deslizarse posteriormente.
Fecha de publicación: 6 de diciembre de 2022